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El amor ha fascinado a la humanidad. Dos personas se conocen y se enamoran. El amor “surge” - uno no hace nada para padecerlo, simplemente ocurre-; el amor nos hace olvidadizos, obsesivos, vulnerables, inseguros, celosos, acelera nuestro pulso, nos puede sumir en la depresión o en la euforia. La experiencia del amor se vive como algo irracional, predestinado; deforma la realidad, no obedece a las leyes de la razón y la objetividad. El amor llega por azar y sería paradójico que pudiera controlarse como quien controla una herramienta fabricada por uno mismo. Se produce un poderoso sentimiento que produce síntomas enfermizos que nublan la razón y quiebran la voluntad. Enamorarse pues, depende en gran medida de nuestras experiencias y aprendizajes pasados, en este sentido tiene connotaciones de transferencias del pasado (el clamor por ser querido en la infancia).
Las actitudes hacia el amor han cambiado a lo largo de la historia, incluida la más reciente. A la admiración de los griegos clásicos por el amor homosexual le sucedió el repudio cristiano de esa forma de amar que en el siglo XXI ha encontrado, no obstante, un amparo legal que lo protege en la legislación de los países más avanzados.
Antiguamente, la canalización de las emociones más profundas de una mujer hacia otra con o sin contacto sexual, no suscitaba reacciones adversas. Pero esta actitud fue cambiando con el paso de los siglos, donde la actitud frente al amor entre mujeres -relaciones emocionales parecidas al amor romántico- cambia radicalmente; ésta es la actitud ingenua que hasta el momento tienen personas como nuestros abuelos y que con la sociedad y legislación actual les crea un dilema a resolver.
Las raíces de dicho cambio de actitud hay que buscarlas en la incorporación de la mujer a las relaciones de poder, circunstancia que obligaba, por parte de los varones, a tomar en serio sus comportamientos. Así, mientras antes se tomaba ingenuamente que la homosexualidad era mala, viciosa, una enfermedad, ahora lo que es propio de la actitud natural ingenua es verla como natural y respetarla. No somos mejores ni peores, sino que la visión cultural ha cambiado.
El que nuestra generación asuma la homosexualidad como una forma de amor habitual es debido, a que las generaciones anteriores han tenido que hacer fenomenología para comprender que los “pre-juicios” anteriores no eran sustentables.

Fernando
25 abr 2008 | 08:10 PM
Tanto se ha escrito y dicho sobre el amor...¿Qué es lo que realmente es cierto?. Lo único que sabemos, es que es infinito, como un pulpo que agarra fuertemente con sus ventosas...pero el AMOR...¿Tiene que ser hombre-mujer, cómo nos han ido diciendo a lo largo de nuestras vidas?
¡Que simple sería todo, si fuese así!...el amor no tiene distinciones de sexo, de género si quereis mejor...el amor es infinitamente bello, como para encuadrarlo en un lienzo: HOMBRE-MUJER...MUJER-HOMBRE...
No tengamos más prejuicios y dejemos que el AMOR se explaye como realmente se sienta...y lo más importante, no genitalizemos tan a menudo la palabra AMOR.....que es tan bonita, para que la materializemos solo desde un punto de vista.
Fernando
milagobios
16 may 2008 | 04:01 PM
Fernando me encantan tus palabras y estoy totalmente contigo.
musinha
29 ene 2009 | 01:02 AM
TODO LO COMPARTO CONTIGO
En mis huesos late una ilusión
Siento ráfagas de viento en mi memoria
Siento el dolor de la propia historia
¡AY!sístole, diástole de mi corazón.
Recubro mis miedos con algo de cartón
No vaya ser q realice una mudanza
Que pueda quebrar lo que un día mas dolió
Y que con el celofán todavía sangra.
La pócima secreta se oculta con el sol
Y resurge lo las salvaje de nosotros
Ocurre que ya no se a donde voy
Pero hay prisa en mis pasos.
Papá se fue en la estela de luz
Y mi madre lloraba en un rincón
...todavía no ha vuelto.
Bajo el humo de las fábricas
La contaminación se vuelve extrema
Las ovejas andan con sigilo
Por si el lobo se despierta.
El mundo se vuelve extraño
Ojalá pudiera besarte...
Olvidar, mano con mano
Sentirme débil y fuerte.
Hacerte el amor a contraluz
Ver como te poseo en la sombra
Llegar al orgasmo en la luz
Sentir en esencia cada cosa
Un pájaro surca el cielo
La libertad, descubrí que no existe
Por tus ojos se que no muero
Pero si tú no estás me siento muy triste.
Te mentiría si dijese que solo pienso en ti
Y que el amor me innunda el pecho
Eso fueron inventos de trovadores
Frases de poetas sin techo.
Tampoco sé si moriría por vos
O iría contigo a la luna
Solo quiero que seamos dos
Y que a veces seamos una.
Mi dolor de ovarios, las noches de insomnio
La tos, los mocos...
Mis gritos, mis manías, mí día tonto
Y el picor de los ojos...
Todo lo comparto contigo
El estreñimiento, la rinitis
La tarde aburrida de domingo
Alcohol, resaka, gastritis.
Mi buen humor, un poema
Imaginación, risa, abrazos
Ternura, sangre de mis venas
Una bella canción a plazos.
Todo lo comparto contigo.
Mi plato de comida, mi salario
Mi actor preferido, mi paisaje
Las estrellas, los días rojos del calendario
La pasión, un beso, un viaje.
Eso es lo que soy
Ni mejor ni peor
Lo que ofrezco todo doy
Mi amor, mi desamor....